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MIRADA

viernes, 14 de abril de 2017

¿ES MI PERRO UN RATONERO BODEGUERO ANDALUZ (R.B.A.)?

? Es nuestro perro un Ratonero Bodeguero Andaluz ( R.B.A. ) ?

Es una duda o cuestión que en numerosas ocasiones hemos visto plantear en distintos foros y redes sociales específicas sobre la raza. Habitualmente se plantea por personas que no conocen mucho de la raza, bien porque no han encontrado la información necesaria o por desconocimiento ya que nos guiamos casi exclusivamente por la apariencia general.
Lo habitual cuando planteamos esta duda es subir una foto de nuestro ejemplar y dejarlo a juicio general de entendidos y a personas que con su mejor intención dan su opinión o veredicto sobre el tema.
También es muy común y no entiendo el porqué, que cuando se opina sobre el ejemplar y se le dice que no lo es, en muchas ocasiones no suelen tomarlo muy bien y se justifican diciendo que su perro es el mejor y que no lo cambiarían por ninguno de pura raza, como si alguien lo hubiera dudado en algún momento.
Llegados a este punto conviene decir que es imposible valorar un perr@ por una foto y aún más sin hacer un examen exhaustivo del ejemplar, como mucho se puede hacer una valoración del conjunto del perr@ fijándonos principalmente en lo que vemos que es su aspecto morfológico y sin tener en cuenta detalles muy importantes como son la boca, altura, peso, angulaciones etc.
Muchas veces es verdad que con un simple vistazo de la foto ya vemos que lo que tenemos delante es un perro mestizo o cruzado, palabras o calificativos que se usan en el mundo canino y que no denotan desprecio ni mucho menos.
A un perro cruzado se le considera que es el cruce o apareamiento intencionado de dos razas distintas con el fin de conseguir una descendencia que se adapte a nuestras necesidades de caza, guarda, pastoreo etc. y que cuya descendencia hereda generalmente lo mejor o peor de las dos razas. En España existen muchas variedades de perros cruzados haciendo una labor extraordinaria.
En nuestra raza también hay perros cruzados, por lo general con podencos o terriers nacionales y extranjeros.
Un perro mestizo es lo más habitual que nos solemos encontrar y sería el resultado del cruzamiento o apareamiento de razas distintas y de los cuales desconocemos su ascendencia o antepasados y que pueden tener características de la raza pura.
Generalmente los perros mestizos son el resultado de una cría no planificada y por una selección natural, donde el ser humano no interviene, siendo el perro más listo, oportunista o dominante es el que realiza la monta y donde además otros machos también pueden aprovechar la oportunidad.
Es en este caso donde más defectos y problemas nos podemos encontrar en su descendencia ya que machos o hembras no seleccionadas o con defectos muy graves traen cachorros que lo heredan y que en una gran mayoría de las veces terminan abandonados o vagabundeando por cualquier sitio. Es una gran irresponsabilidad en los tiempos que vivimos que se den estas circunstancias .
Pero pasemos a desarrollar el título de esta reflexión, se pueden hacer dos distinciones para saber si nuestro perr@ es un R.B.A.
1ª. “Si”, nuestro R.B.A. Cumple todas las características de la raza y es un fiel reflejo del patrón racial y por lo tanto tanto el macho como la hembra son “Aptos para la cría” y su descendencia será portadora de la pureza de la raza y de sus características tanto funciones como morfológicas.
2ª. “Si”, nuestro R.B.A. Cumple las características de la raza descritas en el estándar, pero es portador de faltas o defectos que no se deben transmitir genéticamente a futuros ejemplares y por lo tanto “No son Aptos para la cría” .
¿ Cuales son esos defectos o faltas ?
En el estándar oficial de la raza nos lo explica perfectamente y debería ser de obligado conocimiento por todos los propietarios, aficionados y criadores de la raza ya que es el libro de ruta que nos marca el camino que debemos seguir para que la raza continúe invariable tal como la hemos heredado de nuestros antepasados.
Desglosemos esos defectos o faltas más comúnmente observadas en la raza, partiendo de que el ejemplar debe tener al menos un año de edad para su examen.
Mediremos el ejemplar en posición de posado desde el suelo a la cruz y nos debe de dar una medida que va desde los 37 cm. a los 43 cm. en los machos, siendo lo ideal que midiese 40 cm.
En las hembras nos debe dar un resultado entre los 35 cm. y los 41 cm. siendo lo ideal que midiese 38 cm.
Actualmente se tolera 2 cm. de más tanto en machos como en hembras si no tienen otros defectos añadidos y es armónico en su conjunto, personalmente no me parece bien este inciso ya que un macho por ejemplo con 45 cm. me parece excesivamente grande en esta raza y una hembra con 43 cm. a la cruz igualmente.



Debe poseer una dentadura completa compuesta por 42 piezas dentales, con un cierre de los incisivos en tijera, siendo un defecto muy grave el progmatismo y el enognatismo.
Recientemente la F.C.I. ( Federación Cinológica Internacional ) ha cursado un comunicado donde se ha probado científicamente que la pérdida o falta del premolar “P1” y del molar “M3” es debido a una variabilidad genética y que no es un hecho hereditario por lo cual no se debe tener en consideración como un hecho descalificatorio o defectuoso en ninguna raza canina.



En el manto, capa o pelo debe predominar el blanco total mayoritariamente, se permite las manchas circulares en color negro, no debiendo sobrepasar el número de 2 o 3, el color fuego sólo está permitido en las mejillas y 4 ojos, permitiéndose en la zona anal siempre que esté acompañado con negro, el pelo debe ser corto y pegado al cuerpo y nulo en la zona ventral.
El adalmatamiento y el gris diluido (Los azules) en sustitución del color negro se considera defecto grave.
No se permite el pelo duro o rizado .





Las orejas cuando están en atención deben estar caídas hacia adelante con implantación alta, no debiendo estar de punta (enveladas).



Debe ser un perr@ proporcionado, los machos deben estar encuadrados dentro de un cuadrado y las hembras ligeramente alargadas, masculinos o femeninas. Ni paticortos ni patilargos, con dos testículos descendidos, atléticos, con buen pecho pero sin parecer bulldogs, con miembros anteriores y posteriores rectos.
Estas son las diferencias más significativas para saber si nuestro Ratonero Bodeguero Andaluz lo es o no lo es y cuales deben ser Aptos para criar con ellos y con cuales no.
Evidentemente las aquí expuestas no son las únicas, ya que se tendrían que valorar todas las demás redactadas en nuestro estándar para saber que nuestro ejemplar se complementa satisfactoriamente con el patrón racial.
Debo decir para que quede claro y a los que no hayan tenido la oportunidad de ver muchos perros de pura raza que muchos de ellos aunque sean de pura raza no deberían de criar por los defectos o faltas anteriormente mencionadas.
Un criador que se considere serio inscribirá sus camadas, e igualmente a los reproductores los someterá al juicio de entendidos para su “Confirmación” o “Apto de Cría” como obligatoriamente hacen todos los ejemplares de razas españolas.

Autor: Alonso Gallego Sánchez

Afijo nº 18199 “Del Mayeto”

lunes, 10 de abril de 2017

1ª MONOGRAFICA B EN PALMA DEL RIO (CORDOBA)

 Mejor de raza y Mejor hembra Clase Abierta : Yuma del Turruñuelo
 Mejor Muy Cachorro Constanza de Gongora
 
 Mejor Veterano hembra Linda
Mejor pareja  Bolt y Goyesca de Lolema
 Mejor Cachorro hembra  Bulería de Los Claveles.
Mejor cachorro macho Capuchino de Fraguel
 Mejor Intermedia Macho: Brandy de Los Claveles.
 Mejor macho y Mejor clase Abierta : Otto de Cantera Blanca
Mejor Veterano Macho Bucanero de Altos de Cigueña
Mejor Joven  Goyesca de Lolema

Mejor Campeón macho : Ch. Bolt
El pasado sábado dia 8 de Abril se celebró la I Concurso Monográfico en B del Ratonero Bodeguero Andaluz, se celebró en la ciudad de Palma del Rio en la provincia de Córdoba (España).

En la cual se realizaron Registros Iniciales y Confirmaciones de raza, igualmente se realizó una exhibición de trabajo por algunos socios del C.E.R.B.A entidad que organizó el evento.
Enhorabuena a los participantes y a los organizadores.

Cartel anunciador

lunes, 3 de abril de 2017

ORIGEN Y FUNCIÓN DEL RATONERO BODEGUERO ANDALUZ

Articulo publicado por Antonio Fernandez en su Blog Perros de Trabajo.
https://perrosdetrabajo.wordpress.com/2017/03/31/origen-y-funcion-del-ratonero-bodeguero-andaluz/

Origen y función del Ratonero Bodeguero Andaluz (R.B.A.

Hasta hace pocas décadas, no existía un nombre propio que designara y unificara a la raza protagonista. Había multitud de ejemplares diseminados por distintas zonas de Andalucía, y muchos criadores y aficionados que la conocían, pero que la llamaban de distinta forma.


Nombres como Bodeguero andaluz, Ratonero andaluz, Bodeguero jerezano, Ratonero jerezano, Perrillo ratero, Raterillo andaluz, Matarratas, Fusterri, Fosterrié, Perro de cuadras, Perro busca o Terrier español es como eran conocidos en según qué zona geográfica se encontrasen o para la labor que se utilizaran.
Como grupo racial se encontraba en nuestra tierra desde como mínimo, finales del siglo XVIII, pues los primeros empresarios vitivinícolas ingleses que llegaron a la comarca de Jerez de la Frontera y del Aljarafe sevillano, allá por el siglo XVII/XVIII lo hicieron acompañados de sus perros (fox terrier smooth o de pelo liso).


Desembarcaron de naves inglesas y comerciaban con los vinos locales. Los navegantes británicos llevaban perros de tipo terrier en sus barcos, con la función de controlar las ratas que tendían a proliferar en las bodegas. Predominaban los fox terrier de pelo corto o, mejor dicho, su versión primitiva, mucho más funcional que la actual. Su eficacia en la caza de roedores, hizo que su uso fuera extendiéndose también en las áreas portuarias gaditanas y, muy pronto, a toda la región del marco de Jerez.




Entre tanto, no sólo se daba un cruce indiscriminado entre distintos tipos de terrier extranjeros, sino que estos también se cruzaban con pequeños perros locales, que ya se usaban previamente como desratizadores (de tipo podenco pequeño). Con el tiempo, estos terrier de las bodegas y granjas se expandieron a lo largo de grandes áreas de Andalucía occidental. Animales empleados para cazar y controlar plagas, apreciados por su agresividad y rapidez frente a otros animales, así como, ocasionalmente, para vivir dentro de las casas.
En el campo, los obreros y gente al servicio de estos empresarios adaptaron el nombre al habla popular, simplificándolo y adaptándolo mejor a su vocabulario. Así pasó de Fox Terrier a Fusterri o Fosterrié, nombre por el que eran conocidos en bodegas, almacenes y campiña andaluza, y que es como actualmente se le sigue conociendo en cuadras, cortijos y zonas dedicadas a la agricultura y al mundo rural.
Estos perros fueron seleccionados en Andalucía para controlar las plagas de ratas y ratones, que abundaban en aquellos tiempos en almacenes, graneros y bodegas de la zona de Jerez y alrededores. Antes que los perros, fueron empleados en éste menester serpientes, pero debido a una legislación específica fue prohibido su uso.




Fueron  conocidos como Perro Bodeguero o Perro Ratonero, y en pueblos o ciudades vecinas como Bodeguero Jerezano o Ratonero Jerezano por ser la ciudad originaria del asentamiento de la raza.
Debido a su eficacia como controlador de plagas, de las bodegas pasaron a las cuadras, dada la relación tan estrecha de los ingleses con sus caballos. Existían, y aún se mantienen, grandes mansiones y cortijos en la zona, donde las poderosas familias de empresarios vitivinícolas pasaban largas temporadas, y donde por supuesto tenían a sus caballos de pura raza. Fue allí donde empezaron a desempeñar su función como Perros de cuadra.


Igualmente en la Yeguada Militar de Jerez, que se constituye en junio de 1893, y en el Depósito de Sementales que se inaugura en febrero de 1841, durante la regencia de María Cristina, un brigada empieza a desarrollar su labor con el mismo nombre. Hoy día aún se mantiene la relación caballo - perro en casi todas las cuadras, yeguadas y depósitos de sementales de cría caballar del Ejército español.
Otros autores hablan de la funcionalidad del RBA haciendo mención a la zona del Aljarafe sevillano y el Condado de Huelva, donde estos perros se usaban también para cazar tejones.
O sobre su uso en las distintas modalidades de caza del jabalí en las Marismas del Guadalquivir como son las monterías, lanceo y rondas. Aquí se utilizaban dos tipos de perros, el Alano español para inmovilizar al cochino y los Perros buscas (refiriéndose a esta raza), que eran los encargados de localizar y hostigar al jabalí mientras llegaban los perros de presa para inmovilizarlo y posteriormente darle muerte el montero.

ESTÁNDAR

A finales de los años 80 surgió un interés de aficionados cinófilos a las razas autóctonas españolas por esta raza poco conocida principalmente por el Aljarafe sevillano y corredor de la Vía de la Plata, próximo a Extremadura.
Y a principio de los 90, otro grupo desempeñando el mismo trabajo de estudio de la raza y con sede en Jerez de la Frontera empieza a trabajar en la provincia de Cádiz.


Al estar las dos entidades trabajando en la misma dirección de localización, promoción y estandarización de la raza, los “Bodegueros” y los “Ratoneros”, respectivamente, llegan al acuerdo de fusionar las dos asociaciones y conseguir definitivamente el reconocimiento a nivel nacional. 
Fruto de estos contactos se lleva a la Asamblea General Ordinaria en enero del año 2000 la propuesta de designación del nombre definitivo de la raza como “Ratonero Bodeguero Andaluz”.

Agradecimientos a Alonso «Del Mayeto» y a Marcelo Agüero «MAF» por la ayuda, tanto de documentación cómo de fotografía.

ARTICULO DE PERROS DE TRABAJO

Origen y función del Ratonero Bodeguero Andaluz

Hasta hace pocas décadas, no existía un nombre propio que designara y unificara a la raza protagonista. Había multitud de ejemplares diseminados por distintas zonas de Andalucía, y muchos criadores y aficionados que la conocían, pero que la llamaban de distinta forma.
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Nombres como Bodeguero andaluz, Ratonero andaluz, Bodeguero jerezano, Ratonero jerezano, Perrillo ratero, Raterillo andaluz, Matarratas, Fusterri, Fosterrié, Perro de cuadras, Perro busca o Terrier español es como eran conocidos en según qué zona geográfica se encontrasen o para la labor que se utilizaran.

Como grupo racial se encontraba en nuestra tierra desde como mínimo, finales del siglo XVIII, pues los primeros empresarios vitivinícolas ingleses que llegaron a la comarca de Jerez de la Frontera y del Aljarafe sevillano, allá por el siglo XVII/XVIII lo hicieron acompañados de sus perros (fox terrier smooth o de pelo liso).
Desembarcaron de naves inglesas y comerciaban con los vinos locales. Los navegantes británicos llevaban perros de tipo terrier en sus barcos, con la función de controlar las ratas que tendían a proliferar en las bodegas. Predominaban los fox terrier de pelo corto o, mejor dicho, su versión primitiva, mucho más funcional que la actual. Su eficacia en la caza de roedores, hizo que su uso fuera extendiéndose también en las áreas portuarias gaditanas y, muy pronto, a toda la región del marco de Jerez.
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Entre tanto, no sólo se daba un cruce indiscriminado entre distintos tipos de terrier extranjeros, sino que estos también se cruzaban con pequeños perros locales, que ya se usaban previamente como desratizadores (de tipo podenco pequeño). Con el tiempo, estos terrier de las bodegas y granjas se expandieron a lo largo de grandes áreas de Andalucía occidental. Animales empleados para cazar y controlar plagas, apreciados por su agresividad y rapidez frente a otros animales, así como, ocasionalmente, para vivir dentro de las casas.

En el campo, los obreros y gente al servicio de estos empresarios adaptaron el nombre al habla popular, simplificándolo y adaptándolo mejor a su vocabulario. Así pasó de Fox Terrier a Fusterri o Fosterrié, nombre por el que eran conocidos en bodegas, almacenes y campiña andaluza, y que es como actualmente se le sigue conociendo en cuadras, cortijos y zonas dedicadas a la agricultura y al mundo rural.
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Estos perros fueron seleccionados en Andalucía para controlar las plagas de ratas y ratones, que abundaban en aquellos tiempos en almacenes, graneros y bodegas de la zona de Jerez y alrededores. Antes que los perros, fueron empleados en éste menester serpientes, pero debido a una legislación específica fue prohibido su uso.

Fueron conocidos como Perro Bodeguero o Perro Ratonero, y en pueblos o ciudades vecinas como Bodeguero Jerezano o Ratonero Jerezano por ser la ciudad originaria del asentamiento de la raza.
Debido a su eficacia como controlador de plagas, de las bodegas pasaron a las cuadras, dada la relación tan estrecha de los ingleses con sus caballos. Existían, y aún se mantienen, grandes mansiones y cortijos en la zona, donde las poderosas familias de empresarios vitivinícolas pasaban largas temporadas, y donde por supuesto tenían a sus caballos de pura raza. Fue allí donde empezaron a desempeñar su función como Perros de cuadra.
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Igualmente en la Yeguada Militar de Jerez, que se constituye en junio de 1893, y en el Depósito de Sementales que se inaugura en febrero de 1841, durante la regencia de María Cristina, un brigada empieza a desarrollar su labor con el mismo nombre. Hoy día aún se mantiene la relación caballo – perro en casi todas las cuadras, yeguadas y depósitos de sementales de cría caballar del Ejército español.

Otros autores hablan de la funcionalidad del RBA haciendo mención a la zona del Aljarafe sevillano y el Condado de Huelva, donde estos perros se usaban también para cazar tejones.
O sobre su uso en las distintas modalidades de caza del jabalí en las Marismas del Guadalquivir como son las monterías, lanceo y rondas. Aquí se utilizaban dos tipos de perros, el Alano español para inmovilizar al cochino y los Perros buscas (refiriéndose a esta raza), que eran los encargados de localizar y hostigar al jabalí mientras llegaban los perros de presa para inmovilizarlo y posteriormente darle muerte el montero.
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ESTÁNDAR
A finales de los años 80 surgió un interés de aficionados cinófilos a las razas autóctonas españolas por esta raza poco conocida principalmente por el Aljarafe sevillano y corredor de la Vía de la Plata, próximo a Extremadura.
Y a principio de los 90, otro grupo desempeñando el mismo trabajo de estudio de la raza y con sede en Jerez de la Frontera empieza a trabajar en la provincia de Cádiz.
Al estar las dos entidades trabajando en la misma dirección de localización, promoción y estandarización de la raza, los “Bodegueros” y los “Ratoneros”, respectivamente, llegan al acuerdo de fusionar las dos asociaciones y conseguir definitivamente el reconocimiento a nivel nacional.
Fruto de estos contactos se lleva a la Asamblea General Ordinaria en enero del año 2000 la propuesta de designación del nombre definitivo de la raza como “Ratonero Bodeguero Andaluz”.
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Agradecimientos a Alonso «Del Mayeto» y a Marcelo Agüero «MAF» por la ayuda, tanto de documentación cómo de fotografía.

martes, 31 de enero de 2017

FOTO ANTIGUA, APROXIMADAMENTE DEL AÑO 1900




Preciosa foto y muy antigua, posiblemente del 1900.                                                                   " "Sevilla, década de 1900, en la desaparecída calle Cardenal González, actual Avenida De La Constitución, un viandante y un perro, quizás un Ratonero Bodeguero Andaluz , frente a la Catedral, a la derecha el Archivo General de Indias". Así nos la presenta un aficionado al mundo  en una conocida página de fecebook, gracias Juan por permitirnos compartirla.
Por su extructura  su altura y su color predominante de blanco en su capa y por el color negro de su cabeza sin duda es un Ratonero Bodeguero Andaluz.